De las pérdidas y las perspectivas

 Así que... perdí a mi mejor amiga. Y nunca pude verla en persona.

Durante mucho tiempo sentí que no la conocí como sí lo hizo su mejor amiga, no compartí con ella momentos que solo se viven cuando estás en persona y puedes ver la sonrisa y las reacciones de la otra persona en ese momento. Sentí que mi amistad fue insuficiente.

Hace un momento releía nuestros viejos chats en los muchos grupos que creamos: Ideas de fics, Sitios que visitar, Cosas que comer y uno en particular sobre una historia en específico que ella planeaba escribir. Ese último me hizo ver tantas cosas en tan poco tiempo: ella siempre ha sido expresiva, tenía tantas ideas que siempre enloquecía sin poder terminar de escribir ninguna de ellas. Siempre me decía "Cállate Jo..." cuando la molestaba por no terminar sus historias, y se reía, era la única persona a la que me parecía genial escucharla decir mi nombre. En fin, sentí que no importaba qué tanto haya vivido ella con su mejor amiga, conmigo también compartió cosas particulares; ventajas de ser fickers las dos supongo.

Una amiga con la que charlé un día después del suceso me dijo que eran momentos diferentes, que hay cosas que solo yo podía darle y cosas por las que yo también, seguramente, la hice reír.

Cuando nos conocimos escribiéndonos por FF ella me dijo que yo era una persona muy genuina, que era espontánea y claro, yo jamás he tenido esa imagen positiva de mí. Decía que era una persona transparente y que eso era bueno. Mi mundo cambió. 

Por supuesto, hubo un periodo de tiempo en el que dejamos de escribirnos, pero luego volví y empezamos a hablar de nuevo. Me daba consejos sobre la pareja que tenía en ese momento. Luego volvimos a pausar el contacto durante la época más dura de la universidad y finalmente, en medio de la pandemia, retomamos el contacto.

No puedo expresar lo que significó tenerla en mi vida durante todo este tiempo. Podría considerarla incluso mi primer crush, y con el tiempo mi mejor amiga. Ese título creo que nadie jamás se lo podría quitar. Era una persona increíblemente creativa, espontánea, decía lo que pensaba y odiaba las injusticias. La adoraba, la adoraba con todo el corazón. Aquí podría decir que incluso nunca dejé de estar medio enamorada de ella, era una persona absolutamente dulce, con una risa bonita y una forma de hablar particular y graciosa. La extraño. La amo, incluso si nunca volveré a escuchar su voz, ni a leer sus ideas random a la 1 am. Tengo un nudo en la garganta porque hay una palabra que podría expresar lo mucho que la amaba y que su pérdida me duele, pero no logro encontrar la palabra correcta.

Fue la luz de mis días, la luna en mis noches. A veces incluso siento que estuvo ahí, en mi vida, mucho tiempo antes de siquiera conocerla. Como si hubiera estado destinada a encontrarla. Es un poco extraño de explicar.

A veces, hay cosas que quiero contarle, pero no escribo en su chat nuevamente porque siento que sus padres podrían leerlo y no, nuestra amistad era preciosa y no quiero molestarlos leyendo los llantos de una ebria a media madrugada diciendo que extraña a su amiga. Quiero escribirle correos, algo, pero saber que no habrá respuesta es absolutamente triste. He podido conversar un poco con sus dos amigas, las únicas que siempre mencionaba, y una me dijo que ella hablaba con cariño de mí. Dios, cómo la extraño. 

En mi casa se espera que esté bien siempre, porque simplemente no pueden lidiar con alguna expresión triste que provenga de mí, ni siquiera una lágrima. No quiero fingir que no me duele haberla perdido, No es como si estuviera viva por ahí y en algún momento fuera a responder a mis mensajes o yo pueda contarle algo después solo para actualizarla de lo que ocurre. No, está muerta y yo... yo no sé cómo llevarlo.

Me enseñó tantas cosas, me dio alas y fortaleza. Ni siquiera pude despedirme. No pude oír su voz por última vez.

A veces, simplemente siento ganas de llorar. A veces, cuando algo malo o bueno pasa, imagino las cosas que me diría, pero al mismo tiempo me siento mal, como si no la dejara descansar en paz. Según me contó su amiga, ella no creía en cosas de las almas. Pero yo sí. Yo creo que ella sigue aquí en cada memoria y pensamiento que muestre lo mucho que ella me enseñó. Me dio valor, me dio aliento, me enseñó a pensar en mí primero. 

A veces, también siento que podría solo decirle las cosas al aire, como conversar con ella, y que ella podría estar simplemente escuchando en dónde sea que esté. Como esos amigos imaginarios que tienen los niños, aunque también siento que estoy volviéndome loca, igual es solo en ciertos casos. O simplemente pensar en lo que podría decirme y sonreír, como una nostalgia alegre. Siento que estoy avanzando demasiado rápido en esta "recuperación" cuando apenas ha pasado poco más de un mes. No me siento culpable de avanzar porque es algo que ella siempre mencionaba en sus historias, pero me siento mal al comparar como lleva su dolor su mejor amiga, ella sigue triste todo el rato y lo expresa. Yo recuerdo nuestros momentos felices y sonrío, y es triste saber que no habrá más de ellos, pero al mismo tiempo el sentimiento de felicidad por las memorias no se desvanece. Yo creo que ella no querría verme triste, pero ¿esto no sería simplemente pensar algo que no es? Tampoco creo que ella me desearía jamás el mal. Simplemente puede ser que su alma no esté particularmente enfocada en mí sino, obviamente, en sus padres y su mejor amiga. Ugh, este estúpido complejo de inferioridad, ella me diría algo como: "pinchi Jo..., tú puedes, eres una chingona, tienes trabajo y estás estudiando y alv, poco a poco todo se resuelve". Haha siempre hablaba así de chabacano(?), pero por Dios que cuando escribía sus palabras podrían hasta hacerte llorar.

Ahhh... la extraño, pero también la siento muy cerca de mi corazón.

Los años pasarán, pero siento que sus frases, sus ideas, las reacciones, todo de ella seguirá presente en mi vida.

Steph, mi pollito que llora, mi favorita, mi cielo, cosi, gracias por haberme permitido ser parte de tu vida. Gracias infinitas por haber sido parte de la mía. Abrazos y besitos en la frente, dónde sea que estés.




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