Sobre la invisibilidad ante uno mismo

 Se supone que el título ya explica de qué habla esto. En realidad ha pasado mucho tiempo desde que siquiera ingresé aquí. Creo que volví a hacer públicas algunas entradas, pero fuera de eso no me he sentido con humor de escribir. La pandemia hace cosas extrañas en la mente y emociones de las personas.

El día de hoy, usando de pretexto algo del grupo de danza al que entré hace unas semanas, salí a pasear sola.

No lo había hecho hace varias semanas. La vez anterior me fui sola a un bar. Las personas que vieron mis estados tuvieron dos opiniones: "¿Estás loca?" y "Qué chido, es muy bohemio." Obviamente me sentía más cómo en la segunda respuesta. 

Extrañaba eso.

Extrañaba poder salir sola sin tener que dar explicaciones muy elaboradas o excusas. Cuando vivía en otra ciudad, donde estudiaba, no tenía que regirme tanto a eso. Cuando estaba desanimada, a veces optaba por salir y caminar hasta mi cafetería favorita a quince minutos de mi casa. Era estimulante, relajante. Siempre me ha gustado sonreír a las personas en la calle. Siento que si alguien está pasando un mal día, al menos ese sencillo gesto puede ayudarlos a sentirse mejor. Algunas veces alguien me regaló una sonrisa cuando estaba triste o enfadada, y mi rostro rápidamente se suavizó para corresponderle.

Una pequeña sonrisa puede hacer la diferencia.

En los tiempos que corren, ciertamente no podemos ver la sonrisa ajena, pero a veces incluso sus ojos sonríen.

¿Las personas pueden sonreírse a sí mismas para animarse?

Justo ahora necesito algo así, pero me siento demasiado mal.

Soy una mala amiga, una mala persona. Porque sí, me alegra que entre mis amigos se conozcan, pero siempre soy dejada de lado cuando esas personas conectan más entre ellas que cualquier de ellas conmigo. Me siento celosa, y me siento triste. La tristeza siempre puede más. Yo sé que incluso soy yo misma la que da un paso a un lado, porque me siento insuficiente. No quiero que me duela más si esas personas me hacen a un lado, así que prefiero huir yo primero. 

Mi doctora dice que me adelanto a los hechos y soy negativa al respecto.

Lo sé, lo sé y sigo sin poder evitarlo por mucho que trato.

Ojalá pudiera animarme tanto como puedo animar a otros.

Esto pintaba a ser un relato triste desde el inicio. Aun sí, si llegaron a este punto de mi divagación, gracias.


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