Remembranzas
26/10/2018
Por esta vez no hablo de lo que se puede añorar, sino de lo que se puede sentir.
Específicamente no sé sobre qué escribir, solo copiaré algo que escribí hoy. Curiosamente, hay personas que nunca han oído mencionar, pero la verdad es que pondré códigos o algo así. Me gusta poner a mis personajes como A, B, C y así.. es más sencillo. Bien, empecemos:
"He subido al bus. He ido a los andenes a buscar cuál era el correcto.
Me he sentido como en un aeropuerto esperando el vuelo.
Volar es lo que deseo, pero justo ahora no siento que tenga un rumbo definido.
Ni siquiera uno posible..."
Bien, es un fragmento.
Justo ahora me ha venido a la mente lo que una gran amiga y persona me ha dicho hoy:
"No te aisles"
Es cierto, y es básicamente lo que me he pasado haciendo el semestre que ha terminado. Aislarme de todo: familia, compañeros, amigos. La verdad es que todo me ha dado igual. Me he sentido vacía.
27/02/2019
Aquel semestre debía ser mi penúltimo pero he fallado en la materia de la tesis que me abre materias de 8vo, ahorita estoy repitiendo por segunda vez dos materias, ¿qué tan estúpida se debe ser para hacerlo tantas veces? Sé que hay personas que por problemas personales han repetido materias muchas veces también, pero consideraba que lo mío no eran por problemas personales.
El caso es que ahora siento que tengo un rumbo más definido que en los últimos cuatro años de mi vida.
El semestre pasado, el que debía ser 8vo, solo he tomado materias de repetición y una sobre costos que se manejan en el mundo profesional de mi carrera, es la única que pertenece al último nivel. Dejé de comer días enteros, comía cada 24 o 25 hrs, dormía poco, no salía, lloraba todas las noches o a veces durante el día y sin motivo aparente. Dejé de ir a clases a mitad de semestre. Me rendí, me eché a morir, pensaba que sería mejor si desapareciera, si muriera los gastos que generaba a mi familia inmediatamente se suspenderían, que las personas no me necesitaban y estarían mejor sin mí. Que mi pareja estaría más tranquila sin los problemas que yo le causaba o el daño emocional que podía hacerle.
Podría decirse que lo único que me mantenía medio despierta o con ganas es que entré al programa de Voluntariado que ofrece la universidad. Fue una gran experiencia.
Fungí como profesora de refuerzo académico en una escuela en una zona un poco alejada, iba los sábados en la mañana antes de regresar a mi casa en la otra ciudad. Los niños me encantaron, me sacaban de quicio, me hacían gritar, reír, aprender. Fueron los mejores 12 Sábados del año.
También hice prácticas, conocí compañeros en la oficina que resultaron personas muy agradables y les agradezco haber hecho mis días menos pesados y tristes.
Pero cuando todo eso acabó, perdí el sentido de todo de nuevo. No sabía qué hacía, porqué lo hacía, para quién y por quién lo hacía.
Y entonces, el semestre terminó, fallé la materia de nuevo.
Y volví a casa.
Allí nadie sabe nada de eso por supuesto, pero las mentiras cansan, son cortas. Ahora debo buscar como resolver mis problemas.
Pero, volviendo al tema, volví a casa a vacaciones.
Estuve dos semanas de corrido, ayudé en el negocio familiar, conviví con mis padres y mis hermanos como hace demasiados meses o años no lo hacía. Me gustaba estar ahí porque quería, no porque me obligaran. Madre me contaba de los problemas económicos que estamos pasando, lo que me daba más culpa a la vez que determinación. Buscamos maneras de hacer crecer el negocio. He sido un gasto demasiado alto por algo que tal vez fue un capricho en su momento.
Nuevamente estoy en la ciudad donde estudio, es la segunda semana de clases, el grupo que me ha tocado lo conozco bien: a V la conocí por una optativa, es V Vitrales, a C la conozco de infancia, estábamos en el mismo pre escolar, a D la conozco porque repetí una materia hace dos años y ella y V estaban ahí. Somos un grupo pequeño pero me siento más apoyada que con las personas con las que contaba como compañeras, con las que debí egresar o con la que repetí el semestre pasado. Este semestre irá muy bien, confío en ello.
Han sido muchos cambios, muchas reflexiones, noches de llanto e insomnio, noches de pensar en morir, heridas ocasionales, ver el cielo antes del amanecer porque se me ha terminado el sueño. Días de alegría por sentirme útil, días de alegría por sentir que valgo algo para alguien.
Pasaron cosas con mis ex compañeras A y M que me dejaron mal sabor de boca, pero eso no es necesario mencionarlo.
Hay sin embargo una persona que merece una especial mención: Sthef.
Ella ha sido el mayor apoyo que yo pude encontrar en una persona, en una amiga, en una pareja. Me ha enseñado mis falencias, mis errores, mis contradicciones, me ha tenido una paciencia y un amor infinito. Me ha esperado, ha aguantado mis noches de llanto, desvelarse conmigo tratando de calmarme. Me ha hecho ver mis aciertos, me ha aconsejado, me ha mostrado opciones, me ha dado salidas, me recalca mis virtudes, me hace sentir especial y una buena persona. En todo este año que llevo de conocerla (que nos conocimos el 15 de Febrero) ha sido una montaña rusa de sentimientos, pero ella me ha acompañado, ha estado al pie del cañón, lista para atraparme si caigo. Igual sé que la desquicio mucho, me disculpo por eso si llega a leer esto. Y le agradezco haber sido mi mayor apoyo, muchas gracias mi amor.
_________________
Esto es simplemente un desahogo sobre todo lo que ha pasado en los últimos meses. Hay más cosas y personas, pero nadie más vale la pena de mencionarse.
Por esta vez no hablo de lo que se puede añorar, sino de lo que se puede sentir.
Específicamente no sé sobre qué escribir, solo copiaré algo que escribí hoy. Curiosamente, hay personas que nunca han oído mencionar, pero la verdad es que pondré códigos o algo así. Me gusta poner a mis personajes como A, B, C y así.. es más sencillo. Bien, empecemos:
"He subido al bus. He ido a los andenes a buscar cuál era el correcto.
Me he sentido como en un aeropuerto esperando el vuelo.
Volar es lo que deseo, pero justo ahora no siento que tenga un rumbo definido.
Ni siquiera uno posible..."
Bien, es un fragmento.
Justo ahora me ha venido a la mente lo que una gran amiga y persona me ha dicho hoy:
"No te aisles"
Es cierto, y es básicamente lo que me he pasado haciendo el semestre que ha terminado. Aislarme de todo: familia, compañeros, amigos. La verdad es que todo me ha dado igual. Me he sentido vacía.
27/02/2019
Aquel semestre debía ser mi penúltimo pero he fallado en la materia de la tesis que me abre materias de 8vo, ahorita estoy repitiendo por segunda vez dos materias, ¿qué tan estúpida se debe ser para hacerlo tantas veces? Sé que hay personas que por problemas personales han repetido materias muchas veces también, pero consideraba que lo mío no eran por problemas personales.
El caso es que ahora siento que tengo un rumbo más definido que en los últimos cuatro años de mi vida.
El semestre pasado, el que debía ser 8vo, solo he tomado materias de repetición y una sobre costos que se manejan en el mundo profesional de mi carrera, es la única que pertenece al último nivel. Dejé de comer días enteros, comía cada 24 o 25 hrs, dormía poco, no salía, lloraba todas las noches o a veces durante el día y sin motivo aparente. Dejé de ir a clases a mitad de semestre. Me rendí, me eché a morir, pensaba que sería mejor si desapareciera, si muriera los gastos que generaba a mi familia inmediatamente se suspenderían, que las personas no me necesitaban y estarían mejor sin mí. Que mi pareja estaría más tranquila sin los problemas que yo le causaba o el daño emocional que podía hacerle.
Podría decirse que lo único que me mantenía medio despierta o con ganas es que entré al programa de Voluntariado que ofrece la universidad. Fue una gran experiencia.
Fungí como profesora de refuerzo académico en una escuela en una zona un poco alejada, iba los sábados en la mañana antes de regresar a mi casa en la otra ciudad. Los niños me encantaron, me sacaban de quicio, me hacían gritar, reír, aprender. Fueron los mejores 12 Sábados del año.
También hice prácticas, conocí compañeros en la oficina que resultaron personas muy agradables y les agradezco haber hecho mis días menos pesados y tristes.
Pero cuando todo eso acabó, perdí el sentido de todo de nuevo. No sabía qué hacía, porqué lo hacía, para quién y por quién lo hacía.
Y entonces, el semestre terminó, fallé la materia de nuevo.
Y volví a casa.
Allí nadie sabe nada de eso por supuesto, pero las mentiras cansan, son cortas. Ahora debo buscar como resolver mis problemas.
Pero, volviendo al tema, volví a casa a vacaciones.
Estuve dos semanas de corrido, ayudé en el negocio familiar, conviví con mis padres y mis hermanos como hace demasiados meses o años no lo hacía. Me gustaba estar ahí porque quería, no porque me obligaran. Madre me contaba de los problemas económicos que estamos pasando, lo que me daba más culpa a la vez que determinación. Buscamos maneras de hacer crecer el negocio. He sido un gasto demasiado alto por algo que tal vez fue un capricho en su momento.
Nuevamente estoy en la ciudad donde estudio, es la segunda semana de clases, el grupo que me ha tocado lo conozco bien: a V la conocí por una optativa, es V Vitrales, a C la conozco de infancia, estábamos en el mismo pre escolar, a D la conozco porque repetí una materia hace dos años y ella y V estaban ahí. Somos un grupo pequeño pero me siento más apoyada que con las personas con las que contaba como compañeras, con las que debí egresar o con la que repetí el semestre pasado. Este semestre irá muy bien, confío en ello.
Han sido muchos cambios, muchas reflexiones, noches de llanto e insomnio, noches de pensar en morir, heridas ocasionales, ver el cielo antes del amanecer porque se me ha terminado el sueño. Días de alegría por sentirme útil, días de alegría por sentir que valgo algo para alguien.
Pasaron cosas con mis ex compañeras A y M que me dejaron mal sabor de boca, pero eso no es necesario mencionarlo.
Hay sin embargo una persona que merece una especial mención: Sthef.
Ella ha sido el mayor apoyo que yo pude encontrar en una persona, en una amiga, en una pareja. Me ha enseñado mis falencias, mis errores, mis contradicciones, me ha tenido una paciencia y un amor infinito. Me ha esperado, ha aguantado mis noches de llanto, desvelarse conmigo tratando de calmarme. Me ha hecho ver mis aciertos, me ha aconsejado, me ha mostrado opciones, me ha dado salidas, me recalca mis virtudes, me hace sentir especial y una buena persona. En todo este año que llevo de conocerla (que nos conocimos el 15 de Febrero) ha sido una montaña rusa de sentimientos, pero ella me ha acompañado, ha estado al pie del cañón, lista para atraparme si caigo. Igual sé que la desquicio mucho, me disculpo por eso si llega a leer esto. Y le agradezco haber sido mi mayor apoyo, muchas gracias mi amor.
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Esto es simplemente un desahogo sobre todo lo que ha pasado en los últimos meses. Hay más cosas y personas, pero nadie más vale la pena de mencionarse.
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